La Cruz Roja Venezolana, a través de su Filial Puerto Ayacucho, formó a 15 personas indígenas de la comunidad El Mangal en salud sexual reproductiva; higiene menstrual; agua segura y saneamiento; y lactancia materna
Ainabi Guevara es indígena de la etnia jivi y es habitante de la comunidad El Mangal. Participó, junto a 14 personas indígenas más, en la formación de promotores comunitarios de salud que se produjo en el marco del proyecto “Fortaleciendo el sistema de salud y promoción de comunidades resilientes”.
Para ella ser promotora comunitaria de salud es importante porque estará cerca y a disposición de su comunidad, podrá entenderlos y hablarles desde su propia cultura y en su propio idioma. Ainabi destaca —y coincide con su compañero Macuto Ramírez— sobre la importancia de conservar el agua.

“Jivi significa persona y eso tiene mucha conexión con lo que es ser promotor comunitario de salud porque ayudamos sin necesidad de ver tipo de piel o alguna discapacidad” simplemente damos. Ya nos certificamos, somos parte de la Cruz Roja y de su humanidad, conocemos sus Principios Fundamentales y me gustaría mucho que sigan fomentando este tipo de actividades”, expresó.
Macuto Ramírez también se graduó como promotor comunitario. A él le hubiera gustado tener conocimientos sobre la potabilización del agua, antes del nacimiento de su hijo porque los hubiera aplicado en el cuidado de su esposa y del bebé. “El agua es muy importante, uno no puede beber agua sucia. Ver y aprender cómo puedo cuidarla, me gustó mucho. Pero necesitamos aprender mucho más, de otras cosas”, dijo.
Mayerling Linares, otra de las promotoras graduadas, considera que el final de esta etapa formativa es el inicio de muchas más. “Estamos muy agradecidos de que nos hayan tomado en cuenta porque hemos aprendido mucho. Yo ya soy parte de la Cruz Roja Venezolana”, afirmó.
Vocación de servicio

Con lluvia, sol, calor y los fines de semana, los voluntarios de la Filial Puerto Ayacucho de la Cruz Roja Venezolana trabajaron por más de un año con los habitantes de la comunidad El Mangal.
Durante este periodo, los aspirantes a promotores comunitarios en salud participaron en sesiones educativas y formativas, adquiriendo conocimientos en: los Principios Fundamentales del Movimiento; salud sexual y reproductiva; higiene menstrual; agua segura y saneamiento; y lactancia materna.
“Estoy orgullosa de mis muchachos porque van a ser multiplicadores de salud”, dijo Mayling Colina, indígena de la etnia jivi, voluntaria, docente y maestra de ceremonia, al dar inicio al acto de graduación.
Por su parte, Jhon Rivas, indígena y voluntario de la Filial Puerto Ayacucho (punto focal del proyecto), destacó la vocación de servicio de sus compañeros y aprovechó la oportunidad para expresar el deseo que tienen como equipo. “Es domingo y estamos aquí porque es nuestro compromiso con la comunidad, queremos más apoyo para poder hacer mucho más”, agregó.
El acto de graduación, organizado por la comunidad, mostró los saberes aprendidos por los graduandos en idioma jivi y una presentación cultural “el baile de la rueda y el brincaito”, terminando con la entrega de los certificados y un agasajo en el que ofrecieron comida tradicional: ajicero con casabe y jugo de manaca con mañoco.
La presidenta de la Filial Puerto Ayacucho, Nilsa González, reiteró el compromiso de la Cruz Roja Venezolana con el bienestar comunitario y la dignidad de las personas para mejorar la calidad de vida de las comunidades vulnerables mediante la promoción de la salud y el desarrollo integral.
De esta forma, la Sociedad Nacional reafirma su compromiso de estar cerca de las comunidades a través de sus 41 filiales, brindando asistencia humanitaria, atención en salud y esperanza a las poblaciones más vulnerables. Esta labor es posible gracias al servicio de los voluntarios que se guían por los principios de Humanidad, Imparcialidad, Neutralidad, Independencia, Unidad y Universalidad.