Comunidad y voluntarios de la Cruz Roja Venezolana trabajaron de la mano en la promoción del bienestar en La Soublette

Caracas, 21 de mayo de 2026 – La Cruz Roja Venezolana acompañó el cierre de un proyecto de autocuidado impulsado por su equipo de Salud Mental y Apoyo Psicosocial (SMAPS) en la comunidad de La Soublette, estado La Guaira, con la inauguración de un mural colectivo.

Este tipo de acciones forman parte de la labor humanitaria de la sociedad nacional porque atender el bienestar emocional también contribuye a proteger la vida y a mejorar la calidad de vida de las personas en situación de vulnerabilidad.

La iniciativa brindó herramientas de autocuidado, espacios de escucha y actividades grupales orientadas a fortalecer la convivencia y la recuperación emocional de personas afectadas por situaciones adversas. La actividad de cierre tuvo como centro la inauguración de un mural elaborado en la cancha del sector.

Estefani Infante, muralista a cargo del proceso, explicó que muchos vecinos habían estado distanciados durante mucho tiempo y buscaban una actividad que integrara a los residentes. Añadió que el trabajo incluyó vegetación costeña y elementos del paisaje de La Zoila para recrear el espacio y trabajar la inclusión de los jóvenes.

“Construimos un espacio nuevo desde lo colectivo porque el arte siempre es una herramienta, que de pronto no va a solucionar los problemas, pero ayuda a tener una visión transformadora dentro de las comunidades y es lo que permite el espacio de encuentro”, precisó. 

Griselda González, una vecina beneficiada, relató que el acompañamiento hecho por la Cruz Roja Venezolana le dio herramientas para conciliar el sueño. A su juicio, estos recursos cambiaron la forma en que los vecinos se ven a sí mismos.

“La comunidad no estaba tan unida antes de la visita de la Cruz Roja, pero gracias a los talleres que nos dieron ahora nos sentimos más cercanos y hemos podido asumir más retos juntos. Todavía falta muchísimo, pero me siento satisfecha, de verdad, con el acompañamiento que nos hicieron”, agregó.

Jesús Linares destacó que las actividades y los mecanismos que le enseñaron durante el proyecto le ayudaron a corregir situaciones que venía presentando, y que ahora se siente bien y estable. Mencionó que la Cruz Roja Venezolana llegó y se integró a la comunidad.

“La Cruz Roja Venezolana logró que nos juntáramos y conseguir eso, la unión como comunidad y salir de ese bache en que nos encontramos, de incertidumbre, de malestar, de sosiego, y nos llevó a un momento de calma, de estabilidad, que hoy por hoy agradecemos”, añadió.

La Cruz Roja Venezolana, en su rol auxiliar de los poderes públicos, incorpora acciones de salud mental y apoyo psicosocial como parte de su respuesta humanitaria. A través de estas iniciativas, permite a las personas afrontar el estrés, desarrollar sus capacidades, garantizando así una atención integral frente a situaciones de vulnerabilidad. 

En La Soublette, ese acompañamiento quedó plasmado en un mural, pero también en herramientas, vínculos y capacidades que permanecen en el colectivo más allá del cierre del proyecto.

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