La fuerza de la participación comunitaria

Trabajar con y para las personas ha sido uno de los enfoques transversales de la Cruz Roja Venezolana. En el Día Mundial de la Asistencia Humanitaria ponemos el foco en la capacidad transformadora de las comunidades para que tomen sus propias decisiones

Poner a las personas en el centro significa escucharlas y trabajar con ellas codo a codo, reconocer su dignidad, valorar e incluir sus saberes locales en nuestras acciones. Para Solis Ali, punto focal de Participación Comunitaria y Rendición de Cuentas a las Comunidades (CEA, por sus siglas en inglés), en la Cruz Roja Venezolana la acción humanitaria no existe sin tomar en cuenta a las personas.

“Esta correlación permite a las comunidades afectadas influir en las decisiones sobre el tipo de asistencia que requieren, porque ellas ven cosas que nosotros no vemos. Además, nos ayuda mucho a fortalecer las capacidades para que el trabajo comunitario sea sostenible”, dijo.

Este enfoque asegura que la respuesta no solo atienda una situación determinada o una emergencia inmediata, sino que permite trabajar en la prevención y en el fortalecimiento de la autonomía y la resiliencia comunitaria.

Solis explica que el acercamiento a las comunidades se hace con respeto, sensibilidad y transparencia para crear confianza y aceptación, y apostar a soluciones innovadoras a largo plazo.

“Nosotros vamos a las comunidades para apoyarlas en lo que existe, porque ellas tienen sus propias fortalezas y saberes. Nuestra asistencia humanitaria llega a quienes más lo necesitan. No dejamos a nadie por fuera”, enfatizó.

De esta forma, las comunidades no solo reciben ayuda, sino que diseñan su futuro. Escucharlas e involucrarlas es el motor para un compromiso colectivo y sostenible. “La asistencia que brindamos en la Cruz Roja Venezolana salva vidas más allá de los primeros auxilios, búsqueda y rescate, porque en nuestra acción ayudamos a fortalecer a las comunidades”, concluyó.

Últimos posts

Scroll al inicio