Los equipos de salud mental y apoyo psicosocial (SMAPS) han trabajado junto a las comunidades, familias y personas afectadas, brindando apoyo basado en las necesidades identificadas en el terreno en los estados Distrito Capital, La Guiara y Miranda
Cuando ocurre una emergencia, las personas pueden experimentar incertidumbre, preocupación, miedo, tristeza o confusión. Desde el inicio de la operación por el doblete sísmico, la Cruz Roja Venezolana ha trabajado junto a las personas afectadas, brindando apoyo basado en las necesidades identificadas en el terreno para acompañar, proteger y fortalecer a las comunidades.
“Nuestros equipos están conformados por personas voluntarias formadas en salud mental y apoyo psicosocial (SMAPS), así como por psicólogos con un perfil humanitario y formación especializada para responder en emergencias, desastres, desplazamientos y situaciones de conflicto”, señaló Jeisebel Flores, oficial SMAPS.
A la fecha, más de 2.540 personas han sido atendidas en salud mental y apoyo psicosocial en el Hospital de Campaña de Macuto, en el punto frente al Hospital San José de Maiquetía, en los puntos móviles de apoyo psicosocial y en las actividades desplegadas en las comunidades de los estados Distrito Capital, La Guaira y Miranda.
La respuesta ha incluido: primeros auxilios psicológicos, apoyo psicosocial comunitario, acompañamiento a familias, actividades para niños, niñas y adolescentes, espacio de apoyo para personas adultas mayores, seguimiento de casos identificados con mayores necesidades, fortalecimiento de redes comunitarias, actividades de autocuidado y acompañamiento a los equipos que han estado dando las respuestas.
Flores explica que cada acción busca fortalecer los recursos personales, familiares y comunitarios basada en la premisa de que cada persona tiene “dentro de sí” los recursos y las posibilidades para hacer frente a las situaciones generadas por una emergencia. “Nosotros acompañamos para que ellos puedan identificar estas fortalezas en sus propios procesos”, agregó.
Acompañar sin etiquetar
Sentir miedo, tristeza, incertidumbre, preocupación, dificultades para dormir o necesidad de buscar apoyo, puede formar parte de una respuesta esperada frente a una situación extraordinaria.
“En los primeros momentos de una emergencia, nuestro trabajo consiste en acompañar, proteger y fortalecer, no en etiquetar o diagnosticar apresuradamente a las personas. La evidencia demuestra que patologizar, diciendo que la persona tiene depresión, ansiedad o estrés postraumático no es lo adecuado. Las respuestas humanas al sufrimiento no deben confundirse con una enfermedad mental”, argumentó Flores.
Cuando existen necesidades especializadas porque se tienen antecedentes previos, el equipo de SMAPS identifica, orienta y facilita el acceso a servicios de atención adecuados, respetando la dignidad, la autonomía y la confidencialidad de cada persona.
Detrás de cada cifra hay una historia, una familia y una comunidad fortalecida. La Cruz Roja Venezolana continúa trabajando para que las personas afectadas por emergencias encuentren apoyo, acompañamiento y herramientas para recuperarse y reconstruir sus vidas, porque cuidar la salud mental también salva vidas.