El entusiasmo y el espíritu solidario que caracteriza a los voluntarios de la Sociedad Nacional los convierte en los líderes de la acción humanitaria. Hoy, en el Día Internacional de la Juventud reconocemos su compromiso y vocación de servicio
Carla Pérez tiene cinco años como voluntaria en la Cruz Roja Venezolana. Es fisioterapeuta y corredora desde el 2025. Al enterarse de la carrera nocturna 5K “Unidos por La Guaira” en la Universidad Central de Venezuela (UCV), organizada por la Federación de Centros Universitarios (FCU), animó a sus compañeros Claudia Balor, Isaí Delgado, Gabriel Ortega y Miguel Urdaneta a participar como corredores en esta actividad solidaria.
“Sabemos lo que es estar en La Guaira, estamos desde el 24 de junio y qué bonito es ayudar de otra forma, con una carrera, porque las donaciones son indispensables para continuar apoyando”.
Desde que Carla se incorporó como voluntaria ha tratado vivir con la convicción de que los voluntarios y socorristas, aunque estén en otros espacios y “sin el uniforme”, siempre serán “cruzrojistas” y eso fue lo que puso en práctica en el kilómetro 2, durante la carrera nocturna en la UCV, cuando se encontró con un joven que se sintió mal y al que abordó de inmediato para ofrecerle ayuda.
“Justo cuando me acerqué, venía una de las dos unidades motorizadas que recorría la ruta y le preguntamos si quería que lo transportáramos y nos dijo ¡yo quiero continuar, yo quiero llegar a la meta” y entonces le dije ¡está bien, pero lo vamos a hacer juntos”, precisó.
Al cruzar el arco de llegada, el joven se volvió a sentir mal y, con la satisfacción del logro alcanzado, Carla lo convenció de acercarse al puesto de la Cruz Roja Venezolana para recibir los primeros auxilios.
Ser voluntario es estar, servir y proteger
Cerca de 2.500 participantes corrieron los 5K nocturnos por las calles internas del campus universitario. El punto de salida y llegada se ubicó cerca de la Plaza del Rectorado, a la altura del estacionamiento de la FCU. Los corredores pasaron por lugares emblemáticos como el Hospital Clínico Universitario, las Facultades de Farmacia, Arquitectura y Urbanismo, la Escuela de Comunicación Social, entre otros.
María Silva, voluntaria de la filial de Puerto Cabello y estudiante de Fisioterapia, arribó a su octavo aniversario en el Movimiento el mismo día del doblete sísmico, lo que le recordó y reafirmó que ser voluntario es estar, servir y proteger.
“Fue un día donde se pusieron a prueba todos los conocimientos, la preparación y el esfuerzo que hacemos durante años de ir a formaciones. Eso nos superó bastante, pero, aun así, estuvimos y estamos día a día. Yo creo que lo podría resumir con la frase que aprendemos desde el principio: si algún día necesitas ayuda, espero que un voluntario de la Cruz Roja esté cerca para dártela”, dijo.
Antes, durante y después de la carrera, María estuvo atenta en el punto preventivo de la Sociedad Nacional junto a un grupo de 20 voluntarios para brindar atención prehospitalaria y acompañamiento en fisioterapia. “Si una persona resultaba lesionada o se sentía mal durante la carrera, nosotros estábamos preparados con nuestras dos unidades motorizadas y la ambulancia para hacer los traslados de forma inmediata”, señaló.
Por su parte, Miguel Urdaneta, voluntario desde 2024 y médico, corrió los 5k pendiente de las personas que iban a su alrededor. “Uno siempre está activo, uno nunca deja de ser voluntario. Cumplimos la misión: corrimos y atendimos a los pacientes”, dijo al expresar su emoción porque desde que es cruzrojista ha crecido como persona y profesional.
La pasión de ser voluntario
Para Claudia Balor, voluntaria desde 2023, ayudar a los demás siempre ha sido su mandato personal. Comenzó en la Cruz Roja Venezolana por un curso de Primeros Auxilios y eso la motivó a estudiar Enfermería. “Siempre llevo en mi carrera y en mi vida los Siete Principios, creo que son fundamentales e importantes para poder ayudar a quien sea”, destacó al reconocer que había corrido a su ritmo porque no quería ser un paciente más para sus compañeros.
Hace cinco años, Gabriel Ortega se unió como voluntario. Desde que tiene uso de razón siempre le ha gustado ayudar a las personas y eso lo llevó a estudiar Enfermería en la Cruz Roja Venezolana. En la actualidad, estudia Emergencias Hospitalarias y está convencido de que ser voluntario es lo que más le apasiona.
La historia de Isaí Delgado no es muy diferente a la de sus compañeros cruzrojistas. Comenzó en el Movimiento en 2017 y desde los 10 años hasta los 16 estuvo en los Scouts de Venezuela. “Siempre he querido buscar la manera de servir a los demás, de ayudar a la comunidad y en la Cruz Roja encontré el lugar ideal para ayudar en muchas cosas: salud, comunidades, agua y saneamiento, etc., y eso me ha permitido crecer como persona y como voluntario”.