En el marco del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, la Cruz Roja Venezolana reafirma el trabajo y la atención con los pueblos de jivi, huotujja – piaroa, puinave, piapoco, kurripako, bare, baniva para proteger su salud y fortalecer su resiliencia en torno a su cosmovisión única
La Cruz Roja Venezolana, con su presencia local a través de sus filiales, es un socio clave para la atención y protección de las comunidades en situación de vulnerabilidad.
Este es el caso de la filial de Puerto Ayacucho en donde desde 2025 se desarrolla el proyecto “Fortaleciendo el sistema de salud y promoción de comunidades resilientes”, que inició en El Mangal un pueblo que pertenece a la comunidad indígena jivi, con el propósito de formar a promotores comunitarios en salud en su propio idioma.“Hemos estado desarrollando actividades de terreno con el apoyo de voluntarios capacitados (médicos, enfermeras y enfermeros, promotores sociales).
Además, se han realizado sensibilizaciones en salud sexual y reproductiva, vacunación, agua, saneamiento e higiene en las escuelas en comunidades indígenas que han beneficiado a los niños, adolescentes, docentes y personal administrativo”, detalla Jhon Rivas, voluntario de la filial de Puerto Ayacucho (punto focal del proyecto) al revelar que unas 750 personas, de un total de 1.143 beneficiarios del proyecto, pertenecen a los pueblos indígenas de jivi, huotujja – piaroa, puinave, piapoco, kurripako, bare, baniva.
A la fecha, la Cruz Roja Venezolana —en el marco del proyecto— ha tenido un alcance de 1.143 beneficiarios que se resumen en:
266 personas atendidas en jornadas de salud.
960 personas sensibilizadas en temas de salud sexual y reproductiva, y vacunación.
126 personas beneficiadas con campañas comunitarias.
15 personas en la formación de promotores comunitarios.
42 personas con discapacidad (visual y auditiva).
Rivas destaca la labor de los voluntarios de la filial de Puerto Ayacucho y agradece la participación de la Dirección de Juventud en el fortalecimiento de las actividades infantiles del proyecto que continúa en fase de ejecución.
“Esta experiencia ha sido relevante para desarrollar las actividades humanitarias en las comunidades indígenas porque son pueblos que necesitan apoyo, acompañamiento y herramientas para seguir avanzando. La idea es crear comunidades resilientes”.
De esta forma, la Cruz Roja Venezolana ratifica su compromiso con preservar la vida y la dignidad de las personas, actuando de manera imparcial e independiente, para mejorar la calidad de vida de las comunidades vulnerables mediante la promoción de la salud, el bienestar y el desarrollo integral.